Cada vez más organizaciones médicas están investigando la posibilidad de implantar un sistema biométrico para identificar a sus pacientes, en respuesta al mayor conocimiento sobre la incidencia de errores de identificación en el entorno médico y su impacto directo en la seguridad del paciente y al objetivo de lograr una identificación inequívoca del paciente en el 100% de los casos.

soluciones biométricas para identificación de pacientes

 

Si bien los beneficios de la implementación de una solución biométrica para la identificación del paciente pueden ser claros, lo que a menudo puede ser más difícil de entender es la tecnología en la que están basados los sistemas biométricos, y lo que esta tecnología es realmente capaz de lograr. La tecnología biométrica no es estática y, dependiendo de la modalidad elegida por una organización médica, la capacidad de lograr los beneficios esperados puede verse limitada.

A continuación presentamos las 6 preguntas clave que los hospitales y centros médicos deben hacer y hacerse durante la fase de investigación de su diligencia debida para implementar la solución de identificación biométrica más eficaz y sostenible.

1.¿Tiene el paciente que tocar físicamente un dispositivo biométrico para ser registrado e identificado?

El uso de dispositivos biométricos que requieren el contacto físico del paciente (como por ejemplo, la huella dactilar) demanda que la organizaciones higienicen adecuadamente estos aparatos, cumpliendo los protocolos de control de infecciones. Sin embargo, incluso cuando están adecuadamente desinfectados, estos dispositivos todavía pueden representar una amenaza para la seguridad del paciente ya que los productos de limpieza no tienen la capacidad de eliminar el 100% de los gérmenes y bacterias.

El uso de modalidades biométricas que requieren contacto también puede tener un impacto negativo en la aceptación del paciente. Los pacientes más reacios a tocar un dispositivo pueden negarse a utilizar el sistema de identificación.

En aquellos escenarios en los que el contacto con el dispositivo suponga un riesgo de transmisión de enfermedades, el reconocimiento del iris es una de las técnicas biométricas más adecuadas, además de ser una de las formas de identificación biométrica más seguras. Y será preferible a otras técnicas que no requieren el contacto (como por ejemplo, el reconocimiento facial), en caso de que el número de sujetos a identificar sea alto.

2. ¿Está la tecnología biométrica basada en búsquedas uno-a-muchos (1:N) o en búsquedas segmentadas uno-a-pocos (1:n)?

La búsqueda de pacientes utilizando técnicas de identificación uno-a-muchos (1:N) consiste en comparar el patrón biométrico capturado al paciente en ese mismo instante con los patrones de toda la población almacenados en la base de datos biométrica.

Por otra parte, las técnicas de búsqueda segmentada, o uno-a-pocos (1:n), consisten en comparar el patrón biométrico que se captura en ese momento al paciente con los de una parte de la población o, lo que es lo mismo, con una sección de la base datos biométrica, por lo que es necesario proporcionar al sistema algún dato que sirva como filtro, como pueden ser el sexo o la edad del paciente, antes de iniciar la búsqueda.

Si el objetivo que se persigue es conseguir la identificación inequívoca del paciente para aumentar la seguridad de los procesos de atención, la única solución posible es utilizar sistemas biométricos que implementen métodos de búsqueda basados en algoritmos de comparación uno-a-muchos (1:N), que utilicen tecnologías biométricas que ofrezcan una alta tasa de rendimiento y acierto incluso en este tipo de búsquedas. Este sería el caso de la huella dactilar y el reconocimiento de iris, no obstante, el iris sería preferible para poblaciones muy grandes, ya que con huella dactilar se tendría que aumentar el número de muestras por usuario (por ejemplo, usar dos dedos para identificarse) para poder obtener tasas de rendimiento y acierto aceptables.

También existen sistemas basados en la verificación (1:1): el primer paso del proceso es la identificación del individuo mediante un nombre de usuario, tarjeta o algún otro método. De este modo se selecciona de la base de datos el patrón que anteriormente se ha registrado para dicho usuario. Posteriormente, el sistema recoge la característica biométrica y la compara con la que tiene almacenada. Es un proceso simple, al tener que contrastar únicamente dos muestras, en el que el resultado es positivo o negativo.

El reconocimiento facial es una tecnología idónea para la verificación biométrica. Un caso ilustrativo de la aplicación de esta tecnología en el entorno sanitario es la solución desarrollada por UMANICK y Sistelnetworks para estaciones de enfermería, que suma tecnología móvil, reconocimiento facial y tecnología Near Field Communications (NFC) para incrementar la seguridad en el proceso de administración de medicamentos. Aquí, el reconocimiento facial se ha añadido como una capa adicional de protección de identidad, seguridad e identificación, complementando el sistema en uso de pulseras con tecnología NFC. Otro ejemplo es el uso de reconocimiento facial en aplicaciones de telemedicina en dispositivos móviles.

3. ¿Se puede identificar a pacientes inconscientes, sin documentación o incapacitados para declarar su identidad?

Los sistemas biométricos pueden facilitar las tareas de identificación de los pacientes que llegan inconscientes, sin documentación o que sencillamente están incapacitados para declarar quienes son, pero para ello necesitan implementar y dar soporte a tecnologías biométricas especialmente indicadas para realizar búsquedas uno-a-muchos (1:N). En este tipo de situaciones la rapidez es fundamental y no se puede perder tiempo introduciendo, por ejemplo, un rango de edad antes de proceder a identificar al paciente con sus credenciales biométricas. Por otra parte, no todas las tecnologías biométricas son buenas para identificar a pacientes inconscientes con traumatismos. Por ejemplo, el reconocimiento facial (el rostro puede estar deformado) o de iris (los ojos en ocasiones se dan la vuelta o se mueven de forma muy rápida y descontrolada), no serían la opción más óptima en estas situaciones, sino el reconocimiento por huella dactilar, que es el que tiene mayores ventajas, facilidad y rapidez de uso.

4. ¿Puede la solución biométrica de identificación reconocer al paciente en cualquier punto de contacto?

La digitalización de la atención sanitaria está originando la aparición nuevos puntos de contacto con el paciente: quioscos, portales de pacientes, aplicaciones móviles, telemedicina, … los sistemas biométricos deben ser capaces de satisfacer la demanda de identificación inequívoca del paciente en todos y cada uno de los puntos de contacto del paciente con las organizaciones de atención sanitaria modernas.

Para ello, el sistema biométrico debe ser multimodalidad, es decir, debe permitir el uso de múltiples tecnologías biométricas para identificar o verificar la identidad de un paciente. De esa forma un sistema podría utilizarse para verificar (1:1) la identidad de un paciente mediante reconocimiento facial en una aplicación de telemedicina en el móvil, y también el mismo sistema permitiría identificar (1:N) a los pacientes en la admisión del hospital mediante el reconocimiento de su iris.

5. ¿Qué volumen de población se va a registrar en el sistema?

Para dimensionar de forma adecuada el sistema, será importante tener en cuenta el tamaño de la población que se va a registrar, porque esto determinará el número de muestras biométricas que se tendrán que obtener, de cada usuario, para garantizar una alta confiabilidad de identificación.

El enrolado (registro) es, por tanto, un proceso crítico para garantizar el éxito de una implementación. Tomar la decisión a corto plazo de obtener un número de muestras pequeño (por ejemplo, una sola huella dactilar por usuario) puede ser un problema en el futuro si el tamaño de la población a enrolar crece, se necesitan más muestras biométricas y es necesario enrolar por segunda vez a los pacientes.

Es importante saber dar respuesta a las siguientes preguntas que ayudarán a dimensionar de forma correcta: ¿Qué volumen de población objetivo (total de personas) quiero registrar en el sistema? ¿En qué plazo de tiempo máximo quiero completar el registro de la población objetivo? ¿Quiero planificarlo en varias etapas? Cómo se distribuye la población a registrar, ¿Está en un área geográfica concentrada (ciudad) o dispersa (país)? De acuerdo a la dispersión geográfica de la población y su volumen por zonas, ¿Cuántos centros de registro serán necesarios? ¿Existe alguna legislación, decreto oficial o regulación a nivel corporativo que deba ser tenida en cuenta durante el proceso de registro (por ejemplo, la LOPD en España) ? ¿Cuáles son? ¿Qué documentos oficiales válidos como prueba de identidad puede aportar la persona que se registra con el fin de garantizar la asociación de los datos biométricos con su identidad (datos biográficos)?, …

6. ¿Cuál es el número máximo de personas que acudirán en la hora de mayor afluencia de día (hora punta)?

Otra cuestión importante a tener en cuanta a la hora de dimensionar el sistema de identificación del paciente es la frecuencia con la que pasan las personas por cada punto de identificación (por ejemplo, en un servicio de radioterapia pasan las mismas personas varias veces al mes, mientras que en una maternidad, las mismas personas pasarán una vez cada varios años), así como el número máximo de usuarios que necesitan identificarse al mismo tiempo (en una unidad de quimioterapia, será el número de sillas/camas existentes para tratar en paralelo a los pacientes, mientras que en el caso de un sistema de acceso lógico al SGH para el personal sanitario, será el número de PCs, portátiles y tabletas que permitan el acceso al SGH).


En UMANICK somos expertos en sistemas de identificación biométrica, sabemos cuáles son las capacidades y limitaciones de las principales tecnologías biométricas (huella dactilar, iris y reconocimiento facial), y podemos aconsejarle para seleccionar las modalidades más adecuadas para su organización.

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