La semana pasada, en el blog de Umanick te contamos la diferencia entre un sistema de Circuito Cerrado de Televisión (CCTV) y los sistemas de vídeo-vigilancia inteligentes. El primero nos permite simplemente registrar y visualizar imágenes, mientras que los segundos permiten el análisis automático, basado en técnicas biométricas, para la toma de decisiones que mejoran la seguridad de, por ejemplo, nuestra casa.

 

Podemos definir un sistema de vigilancia inteligente como un proceso automático de observación del entorno para extraer conocimiento. Esto incluye obtención, análisis y difusión de la información obtenida e implica el uso de sistemas informáticos para el análisis de los escenarios y la detección automática de eventos, objetos y personas, así como la observación de comportamientos. Estos sistemas de vigilancia inteligente utilizan intensivamente técnicas de visión por ordenador y de reconocimiento de patrones.

 

El uso combinado de cámaras y biometría optimiza nuestra seguridad.

 

Algunas técnicas de reconocimiento más aplicadas en estos casos son el seguimiento de objetos, la biometría para la identificación de personas, el reconocimiento de gestos o actividades, etc. Entre la amplia gama de aplicaciones a las que van orientadas los sistemas de vigilancia inteligente se puede mencionar el control de acceso de personas a áreas especiales, el vallado virtual, la obtención de estadísticas de flujo de público y el análisis de congestión, la detección de comportamientos violentos, etc.

 

Principales beneficios de la vigilancia inteligente con biometría
La gran ventaja respecto a los sistemas de vídeo convencionales es que la fusión con la biometría nos permite reconocer y distinguir diversos niveles de acceso para los usuarios, lo que nos otorga una mayor flexibilidad. Podemos aprobar el acceso únicamente a un conjunto de personas determinadas a nuestro escenario vigilado, como por ejemplo, permitir el acceso a un almacén únicamente a los trabajadores. También podemos realizar estadísticas más precisas al poder diferenciar grupos de usuarios, etc.
 
Una ventaja adicional es que este sistema permite realizar identificación biométrica realmente no intrusiva, ya que al tener varias cámaras en un escenario, el sujeto no deberá mirar a un punto en concreto ni cooperar para ser identificado.
 
Un beneficio claro, frente a un sistema de vídeo vigilancia convencional, consiste en que ya no será necesaria una gran capacidad de almacenamiento de datos para guardar el vídeo registrado por el circuito de cámaras de seguridad. Gracias al vídeo inteligente, únicamente se almacenarán aquellos momentos del día en el que un sujeto aparezca en el escenario o se cumpla alguna regla definida previamente en el sistema.
 
Otro beneficio que se obtiene de este sistema, respecto a los sistemas de alarma tradicionales, es que no se lanzarán falsas alarmas debidas, por ejemplo, al movimiento de las cortinas por la existencia de una ventana abierta, una mascota, o cualquier otro objeto que se mueva y que no suponga una amenaza.

 

Aplicaciones más comunes
Algunas aplicaciones posibles de esta tecnología, de las que seguramente ya habremos visto o oído hablar pues algunas han sido ya implantadas, son la detección perimetral, el análisis de flujo de personas, el vídeo inteligente y la detección de objetos peligrosos. Vamos a ver con más detalle cada una de ellas.
 
La detección perimetral permite, mediante el uso de una cámara de vídeo y el software adecuado, que se puedan delimitar distintos espacios en un escenario de manera que, cuando una persona u objeto acceda a la zona, se lanzará una alarma. Estas zonas pueden delimitarse mediante una línea que separe la imagen o un rectángulo definido por el usuario.
 
Si añadimos un reconocimiento biométrico mediante imagen, además podemos elaborar distintos grupos de usuarios que tengan permiso para acceder en ciertos periodos de tiempo durante cierto tiempo. Algunas aplicaciones de esta tecnología son:

  • Detección de intrusiones. Si una persona no autorizada se sitúa en el área prohibida, saltará una alarma.
  • Protección infantil. Si un niño se acerca a una piscina, se avisará inmediatamente a sus padres.
  • Vídeo inteligente. Únicamente se almacena el vídeo registrado por la cámara si existe una persona en la zona a vigilar. De esta forma se evitan innumerables horas de grabación y permite la indexación del vídeo.
  • Protección del bien público. Para detectar actos vandálicos como grafitis, robos, etc.

Algunos ejemplos de estas aplicaciones en el mercado son de Bosch Security Systems y su Seguridad Perimetral, de Mercury Barcelona, y de Vifence de Vaelsys.

 

El análisis de flujo de personas permite, mediante el uso de una cámara de vídeo y un software, diferenciar las personas de los objetos y almacenar su recorrido. Así podemos obtener un conjunto de aplicaciones muy prácticas para el mundo del marketing. Si le añadimos identificación, además otorgamos de memoria al sistema que le permita detectar que clientes acceden más a menudo a nuestra tienda, cuales vuelven y cada cuanto tiempo, etc. Algunas aplicaciones son:

– Conteo de personas. Podemos saber en todo momento cuantas personas hay en nuestro local, saber las horas de máxima afluencia, los días con mayor volumen de clientes, qué tienda tiene más público, etc.
 
– Detección de flujos de personas. En algunas áreas existe una entrada y una salida bien definida, que debe ser respetada. Por ejemplo, en un supermercado únicamente se puede salir por caja.
 
– Control de presencia total. Podemos saber qué personas están en cada zona de una empresa en todo momento y cuanto tiempo está.
 
– Estantes más visualizados (mapa de calor). Podemos conocer las rutas que realizan nuestros clientes y por tanto saber que estantes han sido vistos un mayor número de veces.

 
Ejemplos en el mercado son el Flow 4.0 de Bosch y el Vix de VaelSys (Madrid).
 
El vídeo inteligente permite ahorrar horas de grabación en los sistemas de vídeo-vigilancia actuales al almacenar únicamente aquellos vídeos en los que aparezca cualquier persona en la zona, o personas no identificadas previamente.
 
Con la detección de objetos podemos detectar cualquier cosa que aparezca en una escena y no sea una persona, pudiendo vigilar si se detiene durante un largo periodo de tiempo o desaparece de la escena. Algunas aplicaciones:

– Objetos olvidados. Un objeto se deposita en el escenario y se abandona con el peligro que pueda suponer.
 
– Parking inteligente. Se puede contar el tiempo que un vehículo lleva estacionado en una plaza, saber así si ha sido abandonado, si está aparcado en una zona en donde el estacionamiento está prohibido, etc.
 
– Protección de objetos. La alarma salta en el caso contrario a los descritos anteriormente, cuando el objeto es movido de su sitio.

 
Una aplicación de detección de objetos que está en el mercado es la Safe4cam.
 
Para acabar, remarcar que todas estas contramedidas para evitar problemas de seguridad no deben limitarse exclusivamente a la implantación de soluciones técnicas. También será necesario la capacitación de las personas responsables y la toma de conciencia por parte del usuario, además de tener reglas claramente definidas y procedimientos de actuación ante las diferentes amenazas y vulnerabilidades.

 

Está claro que hay múltiples métodos para protegernos tanto de los cacos veraniegos como de cualquier tipo de intrusión, pero el primer paso lo debemos dar nosotros. ¿O no?