identificar al paciente

Factores a tener en cuenta a la hora de elegir la tecnología biométrica más apropiada para el entorno sanitario

La implantación de soluciones de identificación biométrica permite a las organizaciones sanitarias lograr los objetivos de incrementar la seguridad del paciente y de prevenir el fraude médico, entre otros.

Lo que a menudo puede resultar más complicado de entender es la tecnología en la que están basadas los sistemas biométricos de identificación del paciente y lo que esta tecnología puede realmente lograr, ya que la capacidad para obtener los beneficios mencionados anteriormente estará más o menos limitada por la modalidad biométrica que el hospital o centro de salud decida utilizar.

Hay varios factores a tener en cuenta a la hora de elegir la tecnología biométrica más adecuada para identificar al paciente:

¿Tiene el paciente que tocar un dispositivo biométrico para registrarse o identificarse?

El uso de dispositivos biométricos que requieren el contacto físico del paciente demanda que la organizaciones higienicen adecuadamente estos aparatos, cumpliendo los protocolos de control de infecciones. Sin embargo, incluso cuando están adecuadamente desinfectados, estos dispositivos todavía pueden representar una amenaza para la seguridad del paciente ya que los productos de limpieza no tienen la capacidad de eliminar el 100% de los gérmenes y bacterias. Existe la opción de emplear dispositivos fabricados con tecnologías de revestimiento antimicrobianas, que ayudan a proteger las unidades contra la contaminación cruzada por una gran variedad de bacterias y hongos, pero hay poca oferta de estos dispositivos y son bastante costosos.

El uso de modalidades biométricas que requieren contacto también puede tener un impacto negativo en la aceptación del paciente. Los pacientes más reacios a tocar un dispositivo pueden negarse a utilizar el sistema de identificación.

¿Permiten las tecnologías biométricas implementadas en el sistema realizar las búsquedas de pacientes mediante técnicas de identificación uno-a-muchos (1:N) o uno-a-pocos (1:n)?

La búsqueda de pacientes utilizando técnicas de identificación uno-a-muchos (1:N) consiste en comparar el patrón biométrico capturado al paciente en ese mismo instante con los patrones de toda la población almacenados en la base de datos biométrica.

Por otra parte, las técnicas de búsqueda segmentada, o uno-a-pocos (1:n), consisten en comparar el patrón biométrico que se captura en ese momento al paciente con los de una parte de la población o, lo que es lo mismo, con una sección de la base datos biométrica, por lo que es necesario proporcionar al sistema algún dato que sirva como filtro, como pueden ser el sexo o la edad del paciente, antes de iniciar la búsqueda.

Si el objetivo que se persigue es mejorar la seguridad del paciente, eliminar los expedientes duplicados y el fraude médico, la única solución posible es utilizar sistemas biométricos que implementen métodos de búsqueda basados en algoritmos de comparación uno-a-muchos (1:N), que utilicen tecnologías biométricas que ofrezcan una alta tasa de rendimiento y acierto incluso en este tipo de búsquedas.

¿Puede la solución biométrica identificar a los pacientes en los nuevos puntos de contacto que están apareciendo?

La atención al paciente es cada vez más compleja. Han aparecido nuevos puntos de contacto con el paciente: quioscos, portales de pacientes, aplicaciones móviles, telemedicina, … los sistemas biométricos deben ser capaces de satisfacer la demanda de identificación inequívoca del paciente en todos y cada uno de los puntos de contacto del paciente con las organizaciones de atención sanitaria modernas. Para ello, el sistema biométrico debe ser multimodalidad, es decir, debe permitir el uso de múltiples tecnologías biométricas para identificar o verificar la identidad de un paciente. De esa forma un sistema podría utilizarse para verificar (1:1) la identidad de un paciente mediante reconocimiento facial y también el mismo sistema permitiría identificar (1:N) a los pacientes en la admisión del hospital mediante el reconocimiento de su iris.

¿Puede la solución biométrica identificar a pacientes que desconocen su identidad o están inconscientes?

Los sistemas biométricos pueden facilitar las tareas de identificación de los pacientes que llegan inconscientes, sin documentación o que sencillamente están incapacitados para declarar quienes son, pero para ello necesitan implementar y dar soporte a tecnologías biométricas especialmente indicadas para realizar búsquedas 1:N. En este tipo de situaciones la rapidez es fundamental y no se puede perder tiempo introduciendo, por ejemplo, un rango de edad antes de proceder a identificar al paciente con sus credenciales biométricas. Por otra parte, no todas las tecnologías biométricas son buenas para identificar a pacientes inconscientes con traumatismos. Por ejemplo, el reconocimiento facial (si el rostro está deformado) o del iris (los ojos en ocasiones se dan la vuelta o se mueven de forma muy rápida y descontrolada), no serían la opción más óptima en este caso, sino el reconocimiento por huella dactilar, que es el que tiene mayores ventajas, facilidad y rapidez de uso.

Valoración de las tecnologías biométricas disponibles

Huella dactilar

La identificación basada en la huella dactilar es la más antigua de las técnicas biométricas. Las principales ventajas de esta tecnología son su elevado ratio de eficacia, la posibilidad de poder llevar a cabo comparaciones 1:N, y su facilidad de uso, ya que las muestras son fáciles de tomar. Por otro lado, el equipo necesario para su implantación es relativamente económico.

En el entorno sanitario, el uso de la huella dactilar para la identificación de pacientes permite acceder rápidamente al historial clínico aunque la persona se encuentre inconsciente o desconozca su identidad y no sea portadora de algún tipo de identificación.

Sin embargo, una de sus mayores limitaciones es que se trata de un sistema que requiere el contacto y la higiene es un factor muy importante en el medio sanitario. Esto puede suponer una barrera de entrada importante si se tiene en cuenta que el registro es voluntario y que hay pacientes que pueden ser más sensibles a tocar un dispositivo que está en contacto con un gran número de personas y puede ser un foco de transmisión de enfermedades.

Otra aspecto a tener en cuenta es la limitación que la huella dactilar puede tener a la hora de identificar al personal médico, ya que el contacto con el dispositivo se puede ver dificultado por el uso de guantes, obligatorio en hospitales y centros de salud.

Reconocimiento facial

Las imágenes faciales son, probablemente, la característica biométrica más comúnmente utilizada por los seres humanos para hacer un reconocimiento personal.

Lo métodos más populares de reconocimiento facial se basan en la ubicación y la forma de los atributos faciales, como los ojos, las cejas, la nariz, los labios y la barbilla y sus relaciones espaciales.

Las ventajas de este sistema son su moderado ratio de eficacia, puede ser usado desde la distancia (no requiere la colaboración del usuario), no requiere acciones manuales y es aceptado por la mayoría de usuarios (considerado poco invasivo por el usuario).

Al no requerir contacto, su utilización puede ser recomendable en el contexto sanitario, donde, como hemos explicado anteriormente, el contacto con el dispositivo biométrico puede verse dificultado por el uso de guantes -en el caso de la identificación de médicos y enfermeras- y donde la higiene es un factor muy importante.

En cuanto a sus desventajas, el reconocimiento facial es muy sensible a las condiciones de iluminación y su uso es casi exclusivo como método de verificación (comparación uno-a-uno), no es fiable usado como un método de búsqueda uno-a-muchos, sobre todo con un número elevado de personas, y normalmente las organizaciones sanitarias necesitan identificar miles de usuarios. Asimismo, en algunos servicios, como puede ser Cirugía, el uso de mascarillas, gorros o cualquier otro protector facial por parte del personal médico hace que su utilización se vea entorpecida.

Reconocimiento del iris

La textura del iris se forma durante el desarrollo fetal y se estabiliza durante los dos primeros años de vida. Su completa textura lleva una información muy útil como distintivo de reconocimiento.

El reconocimiento de iris es una de las formas de identificación biométrica más seguras. Además, en aquellos escenarios en los que el contacto con el dispositivo suponga un riesgo de transmisión de enfermedades, el iris es una de las técnicas biométricas más adecuadas. Y será preferible a otras técnicas que no requieren el contacto (como por ejemplo, el reconocimiento facial), en caso de que el número de sujetos a identificar sea alto.

Esta técnica puede ser empleada para identificar pacientes que son llevados a una organización médica inconscientes o que están en una etapa avanzada de deterioro cognitivo y no pueden proporcionar información médica crucial en una urgencia, como puede ser alergias, medicación que están tomando u otras condiciones que pueden ser decisivas en la atención que van a recibir.

Las principales desventajas atribuidas a este sistema de identificación son el coste de los dispositivos más avanzados y que algunos usuarios lo pueden considerar intrusivo por las películas en las que parece que estos sistemas utilizan algún tipo de láser que puede dañar el ojo – nada más lejos de la realidad. Sin embargo, ambas situaciones están cambiando.

El uso extendido de Smartphones y tabletas con cámara digital integrada están permitiendo que el reconocimiento de iris se convierta en una tecnología accesible y práctica a la hora de identificar pacientes, que pueden acceder a su información médica de forma segura a través de portales de pacientes y compartir información con el hospital o centro médico, para: pedir cita, utilizar servicios de telemedicina, aplicaciones móviles, etc.

Otro factor importante a tener en cuenta es que el reconocimiento de iris puede ser usado por prácticamente todo el mundo, a diferencia de otras tecnologías biométricas, como la huella dactilar, que depende de la condición de la piel para funcionar eficazmente, dejando automáticamente fuera a un porcentaje de la población por factores como la edad, la etnia, el clima, etc.

Póngase en contacto con nosotros si quiere saber más sobre cómo mejorar la gestión de la identidad del paciente. Le ayudaremos a valorar cuál es la tecnología biométrica más idónea para su proyecto y organización.

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