El Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca pone en marcha en su Hospital de Día Onco-Hematológico un innovador sistema biométrico de identificación segura de pacientes mediante reconocimiento de la huella dactilar y el iris. Con ello se evitará cualquier error en la identificación que pueda derivar en efectos adversos que dañen la salud de los pacientes.

Este artículo apareció publicado por primera vez en la 13ª edición (primer número de 2016) de Salud Segura, boletín de carácter trimestral editado por el núcleo de seguridad del Área I Murcia-Oeste, Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca (Autores: Gómez Company JA, Sánchez Nanclares G, García Pérez I, Peñalver Monteagudo CM, Álvarez Varela J, Jiménez Cerrillo MR)

identificacion-segura-de-pacientes.01 copia

Por desgracia, en los procesos hospitalarios se producen a veces errores inintencionados en la identificación de los pacientes. Y parte de ellos derivan en efectos adversos que dañan la salud de los pacientes: cirugías a pacientes equivocados, administración de medicación o transfusiones incorrectas, o duplicación de historiales médicos, entre otros.

El caso de Pedro García (la historia es real aunque el nombre es ficticio) ilustra perfectamente esta problemática. Este paciente ingresó en un hospital público español para ser operado de una fístula anal, el celador le llevó al quirófano, el anestesista le sedó, y acto seguido llegó el cirujano y le operó. La operación transcurrió sin contratiempos y, algo después, Pedro despertó en su habitación sin apéndice, la fístula la seguía teniendo. Lo que Pedro no sospechaba, es que ese mismo día había ingresado, en la misma planta del hospital, una persona con el mismo nombre, aquejada de apendicitis aguda. El celador se equivocó llevando al paciente a quirófano y, una vez dentro, no se ejecutó ningún protocolo adecuado de comprobación de identidad.

La consecuencia más grave de un error en la identificación es, sin duda, el daño en la salud del paciente, pero no es la única. También puede desembocar en un gasto adicional para el hospital. En el caso de Pedro, no sólo se tuvo que realizar una nueva operación con más medicación y noches de hospitalización, sino que además se tuvo que costear la defensa jurídica ante la demanda interpuesta por el paciente, y la posterior indemnización dictaminada por el juez. Y asumir el evidente deterioro para la imagen del hospital. A todo ello hay que añadir el daño sufrido por la segunda víctima de esta situación: el residente de segundo año que realizó la operación, al que en dicho momento no le asistió su adjunto.

Por casos como éste, la Organización Mundial de la Salud ha definido la identificación como una de las áreas más importantes para mejorar la seguridad del paciente. En su informe sobre seguridad del paciente, la OMS ha definido las 9 prioridades fundamentales para mejorar la seguridad del paciente, prevenir o mitigar el daño al paciente por los efectos adversos derivados de los procesos de la atención sanitaria. Entre ellas, la IDENTIFICACIÓN DEL PACIENTE se halla en el 2º puesto en importancia. La OMS destaca que “en los hospitales y otros centros del sistema de salud se cometen errores de identificación de pacientes generalizados y continuos, que con frecuencia conducen a errores en la medicación, transfusión o pruebas, procedimientos realizados sobre la persona equivocada, o entrega de niños a familias equivocadas”.

De entre todos los errores que provocan daños en la salud del paciente en urgencias, el 4% es fruto de una identificación incorrecta. La cifra aumenta a un 13% en cirugías y se dispara a un alarmante 67% en el caso de las transfusiones. Los daños al paciente son, como decíamos, la consecuencia más grave, pero hay otros problemas derivados de una mala identificación, el más común son los historiales duplicados. Se calcula que del 8 al 12% de todos los historiales clínicos en Estados Unidos, están duplicados o solapados con el de otro paciente, según un estudio de M2SYS. La gran mayoría de estos errores se producen en admisión (92%) y provocan ineficacia administrativa y pérdidas económicas para la organización.

Pero el paciente no es el único perjudicado, también hay segundas víctimas, como refleja el grupo de trabajo “Segundas Víctimas” en su estudio dirigido por el Dr. Aranaz “Repercusión de los eventos adversos en los profesionales sanitarios. Estudio sobre las segundas víctimas”. Si la salud del paciente sufre daños fruto de un error, el profesional también sufre. Todo esto supone una responsabilidad añadida que influye negativamente en el verdadero objetivo de los profesionales clínicos: el cuidado y la sanación del paciente.

Las pulseras identificativas han permitido reducir los errores de identificación a un 50%, pero todavía hay mucho margen de mejora. En sólo un año, la National Patient Safety Agency de Reino Unido registró más de 24.000 informes de identificaciones incorrectas. En dos años, el número de pacientes que sufrieron los efectos adversos derivados ascendía a 236. Los brazaletes se pueden perder o dañar, o colocar en un paciente equivocado, pero la biometría ofrece una identificación inequívoca y totalmente segura. Los pacientes son identificados en base a sus características biológicas, como por ejemplo sus huellas dactilares, el iris de sus ojos, su rostro o su voz.

identificación segura de pacientes

Los errores de los procesos sanitarios pueden causar efectos adversos más graves en la salud de los pacientes en tratamientos invasivos como transfusiones o administración de medicación oncológica.

Sensibilizado con esta necesidad, el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, en colaboración con la empresa UMANICK TECHNOLOGIES, S.L., ha puesto en marcha un proyecto piloto en su Hospital de Día Onco-Hematológico, para realizar así un estudio del impacto de la identificación biométrica en la mejora de la seguridad del paciente y de los procesos asistenciales. El objetivo de esta experiencia es mejorar la seguridad del paciente y agilizar los procesos asistenciales; además de ofrecer una mayor comodidad, confianza y tranquilidad tanto a profesionales como a pacientes.

Este proyecto se enmarca en el programa de la Comisión Europea FICHe (Future Internet Challenge eHealth) para la promoción de la más avanzada innovación en tecnologías de la información aplicadas a la salud. El SERVICIO MURCIANO DE SALUD es el partner español en 7 de los 20 proyectos en marcha a escala europea.

Con un protocolo de identificación de pacientes como el que se ha puesto en marcha en el Hospital de Día Onco-Hematológico del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, el profesional puede estar más relajado y centrarse totalmente en la atención clínica del paciente, sin miedo a que un error pueda empeorar su estado de salud.

identificación segura de pacientes

El sistema de identificación biométrica está teniendo una buena acogida por parte del personal clínico del hospital de día, con opiniones tan positivas como la de la enfermera Encarnación Cuevas: “es un adelanto para la seguridad tanto del paciente como del profesional”. El jefe de servicio de Oncología, José Luis Alonso, también destaca las ventajas que ofrece, afirmando que «el sistema biométrico es fundamental para la administración de la quimioterapia, así como para asegurarnos de la identificación del paciente durante todo el proceso asistencial. De esta forma atacamos uno de los caballos de batalla como es la seguridad del paciente».

La experiencia piloto comenzó el pasado 1 de enero y finalizará el 31 de marzo de 2016. La inscripción de los pacientes en el sistema biométrico es completamente voluntaria. Los pacientes entienden la mejora que supone el uso del nuevo sistema, que está teniendo gran aceptación. Prueba de ello es que, pese a encontrarse todavía en la fase inicial, ya se han inscrito más de 400 personas.

Los pacientes han opinado, evidenciando la necesidad de un sistema de identificación más seguro con comentarios como: “Ya era hora de que pusieran este sistema. En mi caso hubo un fallo a la hora del procedimiento en administración de fármacos, por lo que es un avance muy importante” o “Me parece una idea estupenda, ya que a un familiar le diagnosticaron una enfermedad que no le correspondía porque coincidía en nombre y apellidos con otra persona”.

Una vez inscritos, los pacientes pueden ser identificados con total seguridad, en menos de cinco segundos, en distintos procesos sanitarios como transfusiones o quimioterapia, simplemente colocando el dedo sobre un sensor o mirando a una cámara. El sistema de identificación biométrica es inocuo, rápido y cómodo y, sobre todo, completamente seguro.

El estudio IMPACTO DE LA IDENTIFICACIÓN BIOMÉTRICA EN LA MEJORA DE LA SEGURIDAD DEL PACIENTE Y DE LOS PROCESOS ASISTENCIALES, tiene como principal objetivo determinar la eficacia de la biometría en entornos sanitarios y eliminar los errores en la identificación de pacientes. Dependiendo de los resultados obtenidos, el sistema biométrico podría mantenerse de forma permanente, con posibilidad de ampliación a otros servicios del hospital como urgencias o quirófanos.