Servicio de emergencia médica a un paciente accidentado

La seguridad biométrica es la protagonista del 2015, pero ¿tenemos claro en qué consiste y qué aporta en el ámbito de la salud? Como especialistas en soluciones biométricas, queremos aportar nuestra visión sobre este tema, puesto que en los últimos meses hemos leído algunos artículos que nos han dejado un tanto confundidos sobre cómo se percibe el valor de estas tecnologías en diferentes ámbitos. Durante el 2014 su notoriedad se ha incrementado notablemente, en parte por la apuesta que han realizado grandes compañías como Apple o MasterCard. Esta tendencia, tal como revelan las predicciones del mercado, irá increscendo.

La biometría ha dejado de ser un elemento solo de las películas de ciencia ficción para convertirse en una herramienta necesaria para aumentar la seguridad de multitud de procesos, organizaciones y personas. Y es que su potencial es enorme, puesto que si nos fijamos en nuestro día a día, acreditar quiénes somos o verificar que somos quienes decimos ser es imprescindible en multitud de procesos y ámbitos. En concreto, en el entorno hospitalario, contribuye a mejorar la seguridad del pacienteporque ayuda a identificarle inequívocamente, asegurando así (entre otras cosas) que el tratamiento correcto va al paciente correcto y/o eliminando las duplicidades de historial que causan sobrecostes al sistema.

Al mismo tiempo que es de gran utilidad para los profesionales sanitarios, en la medida en que contribuye a prevenir incidentes. Y todo esto, ¿por qué? Porque la seguridad biométrica consiste en la identificación de los sujetos mediante características únicas como pueden ser sus iris, sus huellas, su rostro o su voz, entre otros. Esto aplicado a determinados procesos, hace que aumente su seguridad y eficiencia. Un caso de uso: un paciente que llega a urgencias inconsciente. Lo habitual sería comprobar su identidad de forma verbal, con la tarjeta sanitaria y su DNI. En este caso su situación dificulta dicha comprobación. Si el centro tuviera implantado un sistema de identificación biométrica y registrado al paciente, con tan solo un dispositivo de reconocimiento de iris permitiría saber quién es en cualquier punto (centro, ambulancia, en la calle) y reducir riesgos.

La identificación biométrica se puede usar junto con de las pulseras de código de barras, los sistemas RFID (Radio Frequency IDentification) y RTLS(Real Time Location Systems) aportándoles un factor de doble autenticación y una mayor precisión. En definitiva, las tecnologías biométricas son grandes aliadas para la seguridad del paciente y la excelencia clínica.

¿Puedo implantar la seguridad biométrica en mi hospital?

Sí, gracias a los últimos avances en el sector, hoy en día cualquier tipo de organización, independientemente de su tamaño, puede incorporar un sistema de gestión de identidad de personas basado en el uso de las tecnologías biométricas. Además, se puede configurar de acuerdo a sus necesidades y utilizar desde diferentes dispositivos, como PC, tablet o smartphone. De este modo puede proteger tanto los datos de los pacientes (en el propio centro o en movilidad) como a sus profesionales y en, definitiva, a la corporación. ¿Qué os parece?