Palabra password en fondo azul

 

En Umanick lo tenemos muy claro, tanto, que se ha convertido incluso en nuestro principal objetivo. Desde Umanick consideramos que nuestra misión es impulsar el desarrollo, conocimiento y uso de las técnicas biométricas como la ÚNICA forma SEGURA de identificación inequívoca de cada persona.

En la actualidad nos encontramos con uno de los (múltiples) ejemplos que respaldan nuestra afirmación. Recientemente, la red social de contactos profesionales LinkedIn ha sufrido una importante incidencia de seguridad en su sistema provocando que las contraseñas de millones de usuarios quedaran expuestas. Es una de las conclusiones de la investigación iniciada después de que un grupo de piratas informáticos rusos publicara en un foro un archivo con, supuestamente, los datos de casi 6,5 millones de cuentas de la red social. Según revela la BBC, algunos usuarios ya han sido blanco de estafas por correo electrónico.
Los cibercriminales han comenzado a mandar correos electrónicos haciéndose pasar por LinkedIn para redirigir la navegación de sus víctimas y las empresas de seguridad advierten que los usuarios que reciban estos correos falsos pueden ser redirigidos a cualquier tipo de webs. Catalin Cosoi, investigador jefe de seguridad de Bitdefender, advierte que esta fuga de contraseñas asociadas a LinkedIn “demuestra una vez más que cualquier violación de los datos puede tener efectos impredecibles en los usuarios y empresas”. En Umanick estamos muy de acuerdo con el Sr. Cosoi y trabajamos para poder minimizar tales violaciones en la seguridad.
 
LinkedIn es una red profesional que cuenta con más de 150 millones de usuarios en todo el mundo y, según ellos mismos afirman, “la seguridad de nuestros miembros es prioridad.” Estamos convencidos de que los niveles de seguridad informática deben ser altísimos puesto que hay mucho en juego, aun así, este episodio revela la vulnerabilidad de un sistema basado en claves. Desde Umanick no es que tengamos nada en contra de las contraseñas per se, no, pero sí somos muy conscientes de que corren el riesgo de ser hackeadas, prestadas u olvidadas. Es por ello por lo que somos partidarios del uso de sistemas biométricos los cuales también pueden complementar a los tradicionales basados en pins, tarjetas etc.
 
Siguiendo con el ejemplo de LinkedIn, los usuarios podrían identificarse a través de un dispositivo de reconocimiento facial puesto que, hoy en día, prácticamente todos los ordenadores y móviles incorporan una cámara. Se trata de un confiable y cómodo sistema de control de acceso que sustituye el clásico uso de un nombre de usuario y contraseña, aportando la seguridad de que únicamente el legítimo dueño puede acceder a los servicios. Asimismo, el usuario no necesita recordar ninguna clave. Naturalmente, no estamos ante un sistema completamente infalible al fraude, pero, conseguir burlar a un sistema de reconocimiento facial y robar de golpe 6,5 millones de datos de usuarios, eso sí es prácticamente imposible.
 
La biometría es fácil de usar, nada que recordar, nada que cambiar y nada que perder. El usuario se identifica a través de algo que única y exclusivamente él posee, una característica biológica singular e inalterable, siendo, además, imposible de perder, transferir, olvidar o, como en el caso que nos ocupa, de hackear.
 

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