telemedicina

 

La telemedicina está experimentando un gran crecimiento. Según los resultados de un estudio del Centro Médico de la Universidad de Rochester, las consultas sanitarias digitales en EE UU superarán a las presenciales en 2024, y para 2025 habrán alcanzado 1,15 mil millones, una cifra muy superior a las 0,6 mil millones de visitas presenciales que aún se realizarán.

En España, según un informe de la escuela de negocios IESE y Telefónica, el 70% de los pacientes y el 80% de los profesionales de la salud estarían dispuestos a utilizar la telemedicina si estuviera a su alcance, aunque sólo un 7% de los médicos y entre un 3% y un 11% de los pacientes, utilizan actualmente de forma habitual sistemas de diagnóstico y asistencia remota de pacientes.

Han sido muchos los proyectos que se han llevado a cabo en hospitales y centros de salud públicos en España en los últimos años. Uno de los Servicio Extremeño de Salud, implantado en hospitales, centros de salud, centros sociosanitarios, penitenciarios y de tutela de menores,  en el que se han realizado más de 95.000 consultas de telemedicina desde su puesta en marcha en 2003.

En cuanto al sector privado, la aseguradora Sanitas ha sido pionera ofreciendo desde el año pasado Sanitas Blua, un seguro médico digital con asistencia virtual que permite estar conectado con los profesionales médicos de la entidad y realizar consultas on-line a través de videoconferencia. Además del servicio de videoconferencias, el nuevo producto incluye la garantía del envío de medicamentos a domicilio y la posibilidad de realizar pruebas analíticas en casa.

La buena aceptación y el crecimiento de la telemedicina son buenas noticias para todos los actores del sector de la salud, que ven la gestión remota de pacientes como una herramienta potente para mejorar la experiencia del paciente, mejorar la salud de la población y poder reducir el coste per càpita de la atención sanitaria. Los pacientes por su parte, ganan en comodidad y rapidez, sobre todo aquellos en zonas rurales donde el acceso a la atención sanitaria es más limitado.

Sin embargo, aunque los beneficios para todas las partes parecen claros, las organizaciones sanitarias y las aseguradoras deben prestar especial atención a los procedimientos para verificar la identidad del paciente a la hora de acceder a los servicios de telemedicina y prevenir el fraude médico.

Existen unos riesgos potenciales de fraude y robo de identidad médica por parte de los pacientes de telemedicina debido a la aparente facilidad de asumir la identidad de otra persona en este tipo de aplicaciones, que pueden comprometer la seguridad del paciente y la integridad de los datos médicos.

La digitalización de sanidad ha supuesto la creación de una gran cantidad de nuevos puntos de contacto del paciente a lo largo del continuum de la atención sanitaria. El reto para las organizaciones sanitarias y aseguradoras de salud es emplear una tecnología de identificación del paciente que tenga la capacidad de proporcionar una identificación inequívoca segura y garantizar la integridad de los datos médicos sin importar dónde se encuentre un paciente a lo largo de ese continuum de atención sanitaria y que pueda utilizarse con flexibilidad en cualquier punto de contacto, independientemente de si es virtual o físico.

La única tecnología que puede satisfacer la demanda de identificación holística del paciente en la asistencia sanitaria moderna es la biometría. El uso de la biometría para la identificación inequívoca segura del paciente ofrece beneficios inmediatos y sostenibles: aumento de la seguridad del paciente, reducción de expedientes médicos duplicados y eliminación del fraude; pero lo que es menos visible son los beneficios tangenciales que puede derivarse de su aplicación a los nuevos puntos de contacto del paciente en el continuum del cuidado médico que van surgiendo.

La reducción de los reingresos hospitalarios es un excelente ejemplo de beneficio tangencial de la biometría. Una organización sanitaria que use reconocimiento facial para la identificación del paciente podrá verificar la identidad de sus pacientes en sus visitas presenciales y tener la capacidad de verificar la identidad de los mismos paciente a través de un portal o antes de una consulta médica digital. Al identificar de forma inequívoca a un paciente durante una sesión de telemedicina, se garantiza que se administra el tratamiento adecuado y oportuno que ayuda a reducir la posibilidad de reingreso y costes extra asociados para la organización sanitaria.

El uso de la biometría para identificación del paciente ofrece otra ventaja distintiva a la telemedicina: trazabilidad. Los proveedores de atención médica tienen un registro completo de qué paciente accede a los servicios de telemedicina y en qué fecha y hora accedió al servicio.

Las organizaciones sanitarias y aseguradoras de salud que implementan tecnologías biométricas para la identificación del paciente tienen una clara ventaja sobre aquellos entidades que confían únicamente en métodos menos seguros para verificar la identidad del pacientes, como sistemas basados en el uso de tarjetas y contraseñas.

En UMANICK somos expertos en sistemas de identificación biométrica. Póngase en contacto con nosotros si quiere saber más sobre cómo mejorar la gestión de la identidad del paciente. Le ayudaremos a valorar cuál es la tecnología biométrica más idónea para su proyecto y organización.

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