La revista digital de seguridad El Faro de la Seguridad entrevistó a Ilko García, Director de Tecnología de la Información de Umanick, para elaborar un artículo sobre cómo la biometría puede ayudar a mejorar los sistemas de seguridad. A continuación reproducimos el texto íntegro, elaborado por Zuriñe Álvarez.

Seguridad biométrica, la seguridad del futuro

En el pasado, el proceso de autenticación era hecho manualmente por gente que física y mentalmente comparaba huellas dactilares contra tarjetas, rostros contra fotos de pasaportes y voces contra cintas grabadas. Hoy en día, dispositivos tales como escáneres, videocámaras y micrófonos pueden, electrónicamente, capturar y entregar estas mismas características biométricas para automatizar procesos y comparaciones. La seguridad Biométrica ha pasado de ser ciencia ficción a una realidad más que consolidada.

 

Lector de huella dactilar.

 

¿Qué es la Biometría?
Ilko Garcia, Director de Tecnologías de Información de la empresa valenciana Umanick, nos explica en qué consiste este sistema:
 
A grandes rasgos, la biometría se basa en la premisa de que cada individuo es único y posee rasgos físicos distintivos como la imagen de nuestro rostro, las huellas dactilares de nuestros dedos, o el iris de nuestros ojos, pero también estudia nuestro comportamiento o la forma que tenemos de caminar para tratar de establecer patrones dinámicos que luego pueden ser útiles para identificarnos.

¿Por qué es tan útil la biometría en el ámbito de la Seguridad?
Precisamente por su eficacia y capacidad demostrada que tienen para conseguir autenticar (identificar y verificar) de forma unívoca y segura a una persona. Gracias a sus características se han podido crear nuevos y mejores sistemas de seguridad que aportan beneficios para los usuarios, en comparación  con las técnicas de autentificación tradicionales que ya existen.

 

¿Qué aporta esta tecnología?
La introducción de esta tecnología ha permitido utilizar una técnica de autenticación mucho más avanzada basada en “algo que el usuario es”, es decir: basada en alguna característica física o de comportamiento del usuario, añadiendo de esta manera mayor seguridad y comodidad.

 

¿En qué casos se recomienda el uso de Biometría?
Yo creo que la biometría es apta para utilizarse en cualquier sistema de seguridad, independientemente de su alcance o tamaño u objetivos. Actualmente, la huella dactilar es la solución mayoritaria para este uso debido a su alto grado de madurez y su coste, ya que hoy en día ya se puede implantar por un precio no muy elevado. Además, al ser muy cómoda y conocida, está siendo muy aceptada en general. Sin embargo, y aunque su presencia sea menor, el reconocimiento de iris y el reconocimiento facial se presentan como una futura alternativa.

 

Reconocimiento facial.
¿Cuál es su mayor ventaja o puntos fuertes?
Yo diría que la mayor ventaja es su comodidad y seguridad respecto a los sistemas tradicionales como las contraseñas, llaves, tarjetas etc. Para los accesos con tecnología biométrica no es necesario el uso de ningún otro dispositivo más que nosotros mismo, así que: ¡es más difícil que sean robados! Además, utilizando la biometría también hacemos que los sistemas de seguridad sean menos vulnerables ante el espionaje.

 

¿Y su desventaja o punto débil?
Las desventajas son pequeñas, pero serían, por un lado, la complejidad que requiere en el registro inicial del usuario y la dificultad de regeneración de las credenciales y, por otro, el coste de implantación. Aunque sí que es cierto que esto último se suele compensar con el menor coste de mantenimiento.

 

¿Existen diferentes técnicas biométricas? ¿Cuáles son?
Existen una gran variedad de técnicas biométricas que se agrupan en dos grandes grupos. En el primer se encuentran las más utilizadas y que denominamos técnicas estáticas o fisiológicas porque se basan en características físicas del individuo: huella dactilar, reconocimiento facial, análisis del iris y vascular. El segundo se denominan biometría de tipo dinámico o de comportamiento: el análisis de la voz, la forma de andar, la firma manuscrita y la dinámica de tecleado.

 

¿Tiene futuro este sistema?
Es una tecnología que aun esta creciendo, así que creo que todavía nos esperan muchas sorpresas. La idea es que las llaves, tarjetas, pasaportes y códigos de seguridad vayan desapareciendo a medida que nuestros propios cuerpos sean las únicas contraseñas que necesitamos.

 

Artículo elaborado por Zuriñe Álvarez, publicado para El Faro de la Seguridad. Si quieres ver el artículo en su página, accede directamente a su página.